COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

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1. Contexto

2. Educación y formación sobre el cambio climático en el país

3. Comunicación sobre el cambio climático en el país

4. Seguimiento y evaluación

 

  1. Contexto

i. Contexto del cambio climático

La Argentina tiene un sistema de gobierno federal compuesto por 23 provincias y la ciudad autónoma de Buenos Aires (denominadas aquí colectivamente “provincias”). Cada provincia influye en la elaboración de iniciativas de comunicación y educación sobre el cambio climático, ya que el mandato constitucional de la Argentina de proteger el medio ambiente recae en ellas. Existen leyes y políticas específicas principalmente de ámbito nacional, y las provincias también ponen en marcha y gestionan otras iniciativas. El presente perfil nacional brinda información sobre el enfoque que aplica la Argentina para incorporar la comunicación y la educación sobre el cambio climático a escala nacional. Muestra ejemplos de iniciativas de ámbito provincial solo cuando revisten interés público y el país informa sobre ellas en sus comunicaciones oficiales.

Dada su ubicación, en Sudamérica, en la Argentina hay regiones que presentan un clima subtropical de latitud media y condiciones de calor extremo. Según el Banco Mundial, los riesgos naturales —como las inundaciones, la actividad volcánica, el calor extremo, la escasez de agua, los incendios forestales y las precipitaciones— se producen con frecuencia y el cambio climático podría exacerbarlos. Se prevé que la región de la Patagonia sufra algunos de los cambios más drásticos, lo que conducirá al deshielo de los glaciares andinos.

De acuerdo con el Atlas Global del Carbono, la Argentina produce emisiones entre medias y altas, que en 2020 alcanzaron las 3,5 toneladas de CO2 equivalente por persona. Se calcula que en el país viven unos 45,2 millones de personas. Su masa terrestre es la segunda más grande de Sudamérica después del Brasil, con una superficie de más de 2,8 millones de km2. Las principales fuentes de emisiones en la Argentina en 2019 fueron la energía, la ganadería, los procesos industriales y la agricultura.

Como Estado Parte fuera del Anexo 1 (no industrializado) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la Argentina ratificó el Protocolo de Kyoto en 2001 y el Acuerdo de París en 2016. También aceptó la Enmienda de Doha en 2015.

Fue el primer país de América Latina en declarar la emergencia climática, el 17 de julio de 2019, con el fin de aplicar políticas de reducción de emisiones y concienciar sobre la crisis climática.

ii. Organismos gubernamentales pertinentes

Cambio climático

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MAyDS) es el encargado de tratar los asuntos relacionados con el cambio climático desde 2002, cuando fue designado centro de coordinación de la Argentina para la CMNUCC. Como tal, el Ministerio hace un seguimiento de las políticas ambientales y las iniciativas de desarrollo sostenible de todo el país. Diseña estrategias y planes para luchar contra el cambio climático y alberga el punto focal nacional ACE (Acción para el Empoderamiento Climático) de la CMNUCC. En virtud del decreto 295/03, el Ministerio tiene como objetivo promover la conciencia y la difusión de información sobre los problemas ambientales de la Argentina, entre ellos los relacionados con el cambio climático mundial y su impacto.

Bajo la dirección de la Secretaría de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación, la Dirección Nacional de Cambio Climático (DNCC) coordina las comunicaciones nacionales y otras tareas, como la preparación y propuesta de directrices políticas sobre el cambio climático y la promoción de actividades locales de sensibilización. Es el principal organismo encargado de lleva a cabo las iniciativas de cambio climático de la Argentina.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se compone actualmente de las siguientes secretarías, que trabajan de manera conjunta para alcanzar los objetivos propuestos por este: la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales, la Secretaría de Control y Monitoreo Ambientaly la Secretaría de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación. Otros dos organismos también apoyan al Ministerio en sus funciones: la Administración de Parques Nacionales y el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA). En diciembre de 2009 se creó el Comité Gubernamental de Cambio Climático, bajo el liderazgo de la Dirección Nacional de Cambio Climático, con la participación de 24 entidades gubernamentales sectoriales. Las provincias participan en este proceso por mediación del COFEMA y del Consejo Hídrico Federal.

En 2019, en virtud de la Ley núm. 27.520 se creó el Gabinete Nacional de Cambio Climático, que tiene por objeto conectar las diferentes áreas de la Administración Pública Nacional, el COFEMA y otros actores para diseñar y formular colaborativamente políticas públicas contra los impactos del cambio climático.

El Servicio Meteorológico Nacional es el organismo encargado de las previsiones meteorológicas; ofrece pronósticos y notifica alertas climáticas. Informa al público sobre el cambio climático y elabora un reporte anual del clima para poner al día a la población argentina de las condiciones meteorológicas del país. También proporciona material educativo sobre temas relacionados con el cambio climático.

Dentro del sector agrícola, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha llevado a cabo varios programas para gestionar mejor los recursos naturales. Bajo la dirección de este Ministerio, se creó en 2014 la Comisión de Cambio Climático para la Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentos y Forestación. El objetivo de la Comisión es apoyar a los sectores asociados al Ministerio en materia de cambio climático.

La Dirección de Producción Sostenible coordina desde 2017 el Grupo de Trabajo sobre el Cambio Climático en el Atlántico Sur como parte de la Iniciativa Pampa Azul. Se trata de una iniciativa ministerial del Gobierno argentino, centrada en la investigación científica para las políticas nacionales sobre los océanos, que comprende la conservación de la biodiversidad y la planificación del espacio marino, el cambio climático y la variabilidad del clima, así como la gestión de los riesgos ambientales.

Educación y comunicación

En la Argentina, el Ministerio de Educación tiene como objetivo proporcionar una educación de calidad a la población del país. Formula y dirige las políticas educativas y participa en las conversaciones sobre el cambio climático junto con otros ministerios. En concreto, pretende promover la educación ambiental e incorporar (en cumplimiento de la legislación vigente) los nuevos paradigmas de la sostenibilidad en la educación formal y no formal. El Ministerio de Educación trabaja con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con el consenso de las provincias por medio del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y el Consejo Federal de Educación, para diseñar la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (véase la sección 1, apartado III: Educación y comunicación).

En colaboración con el Ministerio de Educación, el Consejo Nacional de Calidad de la Educación (2006) es un órgano de asesoramiento especializado compuesto por representantes de la comunidad científica, el Ministerio de Educación, el Consejo Federal de Educación, el Congreso de la Nación Argentina y las organizaciones sindicales y de productores. Proponen criterios y políticas para los procesos de evaluación del sistema educativo, como los exámenes al alumnado. En la última recomendación (2021) del Consejo Nacional no figuraba el cambio climático.

El Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD) se encarga de planificar, formular y promover las políticas de formación del profesorado, así como de ofrecer oportunidades educativas para futuros docentes o para los que ya están en activo. Algunos de sus talleres y programas formativos tienen en cuenta el cambio climático, como es el caso del taller denominado El Cambio Climático no es un Cuento.

El Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) aplica las políticas relacionadas con la enseñanza técnica profesional en los niveles de educación secundaria técnica, superior técnica y formación profesional. Asimismo, incorpora el cambio climático en sus planes e informa sobre los proyectos elaborados al respecto en su página web.

Como organismo descentralizado que funciona en la jurisdicción del Ministerio de Educación, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) contribuye a mejorar la educación superior mediante la evaluación externa de las universidades y los procesos y la acreditación de los títulos universitarios.

El Consejo de Universidades promueve estrategias de desarrollo para dichos centros. Es responsable, junto con el Consejo Interuniversitario Nacional, de la educación superior pública en la Argentina. Ya se cuenta con varias políticas e iniciativas para abordar el cambio climático en la educación superior del país, como la de adherir a la Ley núm. 27.592 —que tiene por objeto implantar un enfoque integral del desarrollo sostenible, teniendo en cuenta el cambio climático— a organizaciones públicas como las instituciones de enseñanza superior.

El Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales es responsable de la planificación estratégica de las políticas sociales estatales (a corto, medio y largo plazo) y de los programas de gestión eficiente de los recursos para lograr un desarrollo sostenible. El Consejo reúne a un conjunto diverso de actores con el fin de promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

iii. Leyes, políticas y planes pertinentes

Cambio climático

Desde 1994, la Argentina promueve el cuidado del medio ambiente por medio de la Constitución de la Nación Argentina. El artículo 41 dispone que los argentinos tienen derecho a un medio ambiente sano, equilibrado y adecuado, así como la responsabilidad de preservarlo para las generaciones futuras. La Constitución establece la obligatoriedad de difundir la información y la educación ambiental por parte del gobierno.

La Ley General del Ambiente (Ley núm. 25.675; 2002) fue precursora en la Argentina de la aplicación de políticas sostenibles y de la preservación y protección de la diversidad biológica. El texto califica la "educación ambiental" como fundamental para generar buenos valores, comportamientos y actitudes en la ciudadanía, así como para crear un entorno equilibrado. En virtud de dicha Ley núm. 25.675 (2002), que establece los objetivos de integración y planificación de las políticas provinciales de cambio climático en la Argentina y a su vez distribuye las competencias entre las provincias y el Gobierno federal, se ratifican el Marco del Consejo Federal de Medio Ambiente y el Pacto Federal Ambiental.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha dirigido la participación ministerial y de los grupos interesados en el diseño de la Estrategia Nacional de Consumo y Producción Sostenibles (2021), centrada en cumplir el ODS 12 en el país. Entre sus objetivos específicos están promover la eficiencia en el uso de los recursos, reducir los impactos negativos del proceso de desarrollo, reforzar el marco normativo y la sinergia empresarial y facilitar el acceso a la información y la educación para la sostenibilidad siguiendo un proceso de empoderamiento social.

El Gabinete Nacional de Cambio Climático creó varios planes sectoriales para brindar medidas de adaptación y mitigación. Entre tales planes se encuentran el Plan de Acción Nacional de Energía y Cambio Climático (2017) y el Plan de Acción Nacional de Transporte y Cambio Climático (2017). En 2018 se elaboraron planes adicionales para el sector industrial y el agrícola y ganadero, y en 2019, para el sector de infraestructura y territorio. Los planes sectoriales contienen algunas de las medidas establecidas en el Plan Nacional de Adaptación y Mitigación de la Argentina (2019).

A la Ley núm. 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global (2019) se la conoce comúnmente como "ley de cambio climático". En ella se establecen directrices para acceder a la información disponible sobre la materia y distribuye la responsabilidad de adaptación y mitigación entre las provincias. Además, contempla mecanismos de participación pública.

La Dirección Nacional de Cambio Climático (DNCC) creó el Plan Nacional de Adaptación y Mitigación (2019) como herramienta pública para orientar las acciones a medio y largo plazo frente al cambio climático. Dicho plan nacional busca supervisar las emisiones de gases de efecto invernadero y elaborar políticas de mitigación. Uno de los pasos fundamentales del plan es "Intensificar la labor educativa y de concienciación frente al cambio climático" (pág. 28).

La Estrategia Nacional de Consumo y Producción Sostenibles (s. f.) ofrece enfoques educativos y criterios de comunicación, a la vez que describe el plan del país para lograr un consumo y una producción más sostenibles.

En el momento de elaborar este informe, la Argentina trabajaba en su Plan de Descarbonización para 2050 como parte de los compromisos derivados del Acuerdo de París.

El Gobierno presentó su Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020), en la que la Argentina se compromete con los objetivos de la CMNUCC y destaca el cambio climático como un desafío al que hacer frente en la denominada “Visión 2030”, una estrategia de futuro (no disponible en línea en el momento de redactar este informe) orientada a convertir el país en sostenible, inclusivo e innovador. De conformidad con las contribuciones determinadas a nivel nacional, la estrategia Visión 2030 también aborda la adopción de medidas del Acuerdo de París, tiene como objetivo limitar el calentamiento global a 2º C y favorece el logro de los ODS. Promueve además la institucionalización de la educación y la cultura ambientales. Asimismo, el informe de las contribuciones determinadas a nivel nacional destaca la educación ambiental como una cuestión decisiva que la Argentina debe abordar de aquí a 2030. El objetivo es institucionalizar la educación ambiental ofreciendo más formación a los educadores, así como fomentar la investigación y adoptar políticas en favor de grupos vulnerables y de "niños y niñas, población adulta, personas mayores y con discapacidad" (Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional, 2020, p. 24).

Educación y comunicación

Siguiendo las directrices constitucionales sobre las buenas prácticas de aprendizaje y enseñanza, la Ley de Educación Nacional (Ley núm. 26.206; 2018) establece "las medidas necesarias para proveer la educación ambiental en todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional, con la finalidad de promover valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado y la protección de la diversidad biológica" (artículo 89). Es la ley de referencia para todas las políticas educativas del país.

La Argentina ha establecido Núcleos de Aprendizajes Prioritarios para la educación preescolar, primaria y secundaria, que guían las prácticas educativas en todo el país y equivalen a un marco curricular nacional. En la elaboración de este informe no se han encontrado referencias al cambio climático ni en los Núcleos de Aprendizajes ni en el plan del sector educativo, Argentina Enseña y Aprende (2016-2021).

La Estrategia Nacional de Educación Ambiental (2017) define las directrices para establecer y normalizar una educación y unas políticas ambientales que impulsen a la sociedad a tomar medidas frente al cambio climático y a favor del desarrollo sostenible. Esta estrategia se diseñó con el propósito de incluir la educación ambiental en todas las actividades educativas, desde la enseñanza preescolar hasta la superior.

En 2020, el Gobierno de la Argentina adoptó la Ley núm. 27.592 (también conocida como “Ley Yolanda”). Su objetivo es garantizar una formación integral en materias relacionadas con el medio ambiente para quienes ejercen funciones públicas, adoptando una perspectiva de desarrollo sostenible y haciendo especial énfasis en el cambio climático. Entre esas personas se encuentran docentes escolares y universitarios.

En 2021, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Ministerio de Educación y el Consejo Federal de Medio Ambiente presentaron la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621), cuyo objetivo es poner en práctica e integrar de forma sistemática la educación ambiental y las políticas sostenibles en la educación formal e informal. El artículo 2 de la Ley núm. 27.621 define varios conceptos o estrategias sectoriales para abordar la puesta en práctica de la educación ambiental en todo el país. A partir de esta Ley, el Gobierno de la República diseñó la Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (2021), la Estrategia Nacional para la Sustentabilidad en las Universidades Argentinas y la coordinación ejecutiva de la Estrategia Jurisdiccional de Educación Ambiental Integral.

La Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (2021) constituye tanto un instrumento de planificación estratégica como una política pública nacional permanente y concertada que alcanza todos los ámbitos de la educación ambiental —no reglada, formal y no formal—. Está dirigida a todas las edades, grupos y sectores sociales. Difundirá la educación ambiental por medio de acciones a corto, medio y largo plazo, desplegando estrategias jurisdiccionales que permitan a las provincias adoptarla y adaptar su puesta en práctica por medio de la Estrategia Jurisdiccional de Educación Ambiental Integral.

La Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2021) concibe la educación ambiental como un proceso permanente, apoyado en una serie de objetivos, principios y fundamentos básicos. En su artículo 5, establece los objetivos de adopción de la  (2021): 1) fortalecer las capacidades técnicas para la implementación de la estrategia, a través de la profesionalización de los recursos humanos involucrados en todas las jurisdicciones, mediante la capacitación y el perfeccionamiento de grado y de posgrado; 2) impulsar programas de Educación Ambiental Integral en la capacitación de los agentes de la administración pública nacional, provincial y municipal y la asistencia técnica a los sectores gubernamentales que así lo requieran, para el desarrollo de sus programas y proyectos en el marco de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (2021); y 3) elaborar, publicar y distribuir materiales de Educación Ambiental oficiales y gratuitos en todos los soportes disponibles y apropiados de acuerdo con los principios establecidos en la presente ley.

La Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2021) se suma a las políticas de integración reflejadas en la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) en materia de educación y cultura ambientales. El Gobierno pretende reforzar las instituciones e iniciativas relacionadas con la Acción para el Empoderamiento Climático mediante un seguimiento constante, a fin de alcanzar los objetivos fijados y diseñar de forma efectiva la Estrategia Nacional de Acción para el Empoderamiento Climático.

iv. Terminología utilizada para la educación y comunicación sobre el cambio climático

La Argentina suele incorporar el cambio climático en los temas ambientales, como en la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2021). En los documentos oficiales se emplean términos como educación ambiental, comunicación ambiental, cultura ambiental, conciencia sobre temas ambientales y cambio climático global.

No se encuentra terminología relativa al cambio climático ni en el plan del sector educativo, Argentina Enseña y Aprende (2016–2021), ni en el marco curricular nacional, Núcleos de Aprendizajes Prioritarios. Sin embargo, las actitudes ambientales son objetivos que se enseñan y perfeccionan para crear conciencia ambiental: "desarrollo de actitudes responsables respecto de la preservación y cuidado de la vida y el medio ambiente" (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios, Segundo Ciclo; p. 53).

La Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2021) define la educación ambiental como "(l)a toma de conciencia de la importancia del ambiente, la biodiversidad y los recursos naturales, su respeto, conservación, preservación y prevención de los daños" (artículo 25).

En la sección de Educación ambiental de la web del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se hace mención al desarrollo sostenible. Aunque no se menciona específicamente el cambio climático, el Ministerio relaciona la educación ambiental con los principios de sostenibilidad.

La Educación Ambiental [...] es un proceso [permanente] que defiende la sustentabilidad como proyecto social, el desarrollo con justicia social, la distribución de la riqueza, preservación de la naturaleza, igualdad de género, protección de la salud, democracia participativa y respeto por la diversidad cultural. La Educación Ambiental Integral (EAI) busca el equilibrio entre diversas dimensiones como la social, la ecológica, la política y la económica, en el marco de una ética que promueve una nueva forma de habitar nuestra casa común (s. f., s. l.).

Esta definición y el uso del concepto de educación ambiental demuestran que representa una concepción integral que también abarca el cambio climático.

Asimismo, la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) destaca lo siguiente:

La República Argentina concibe a la educación ambiental de manera integral y transversal, como una práctica social crítica, que tiene como propósito promover una alfabetización ambiental y climática, en pos de la formación de una ciudadanía ambientalmente sensible y responsable en el ejercicio y en la defensa del derecho a un ambiente sano y diverso que asegure un desarrollo sostenible. En este sentido, la educación ambiental y la promoción de una cultura con perspectiva climática se alinean con los principios de equidad intergeneracional, los derechos humanos, la interculturalidad y la igualdad de género (pág. 27).

En términos generales, la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) persigue prestar más atención al cambio climático en las actuales estructuras de la educación ambiental y las políticas culturales de la Argentina.

La educación ambiental también abarca la diversidad cultural. Por ejemplo, la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2019) establece lo siguiente:

El reconocimiento de la diversidad cultural; el rescate y la preservación de las culturas de los pueblos indígenas: la educación ambiental debe contemplar vías democráticas de participación en las diversas formas de relacionarse con la naturaleza, valorando los diferentes modelos culturales como una oportunidad de crecimiento a la hora de comprender del mundo (artículo 3 e)).

La Argentina emplea términos más directos en la comunicación sobre el cambio climático. El Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (2019), por ejemplo, hace hincapié en aumentar los esfuerzos por sensibilizar y educar a la población sobre el cambio climático.

La divulgación de la información y la concientización a través de la educación y la comunicación ambiental sobre las causas del cambio climático, los impactos observados y esperados y la respuesta de los socioecosistemas a estos, resultan sustanciales tanto para la mitigación como para la adaptación al cambio climático. (2019, p. 28).

La Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) tiene por objeto reforzar el artículo 6 del Acuerdo de París (Acción para el Empoderamiento Climático), entre otras cosas, mediante el aumento de la formación docente en "educación ambiental para el cambio climático" (pág. 24). Define la educación ambiental:

...de manera integral y transversal, como una práctica social crítica, que tiene como propósito promover una alfabetización ambiental y climática, en pos de la formación de una ciudadanía ambientalmente sensible y responsable en el ejercicio y en la defensa del derecho a un ambiente sano y diverso que asegure un desarrollo sostenible. En este sentido, la educación ambiental y la promoción de una cultura con perspectiva climática se alinean con los principios de equidad intergeneracional, los derechos humanos, la interculturalidad y la igualdad de género (pág. 27).

Así pues, este es otro indicador de que la educación sobre el cambio climático en la Argentina figura dentro de la educación ambiental.

v. Presupuesto para la educación y comunicación sobre el cambio climático

En la Argentina, la Ley núm. 26.206 (2006) garantiza la financiación del sistema educativo y establece un mínimo del 6% del producto interno bruto para el presupuesto educativo. La inversión en educación aumenta anualmente, lo que sitúa a la Argentina entre los países de América Latina que cuentan con un importante presupuesto de educación. No se dispone de información sobre la cuantía destinada a la comunicación y la educación sobre el cambio climático.

A pesar de su nombre, la Ley núm. 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global (2019) no contempla una dotación de presupuesto especial para el cambio climático, sino que distribuye las diferentes responsabilidades al respecto.

El Plan Nacional de Adaptación y Mitigación (2019) busca fortalecer los futuros mecanismos de financiación de las acciones frente al cambio climático.

El Fondo Verde para el Clima y otras organizaciones internacionales han apoyado económicamente proyectos destinados a afrontar el cambio climático, como los centrados en las energías renovables, y siguen apoyando la creación y el seguimiento de las políticas argentinas.

El Gobierno argentino destinó 57.621.659,96 dólares de los Estados Unidos (8.334.944.000 pesos argentinos) del Presupuesto de 2021 al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y se asignaron 2.469.087,84 dólares de los Estados Unidos (357.152.308 pesos argentinos) a la promoción y gestión del cambio climático y el desarrollo sostenible. No se dispone de información sobre ningún presupuesto específico para comunicación y educación sobre el cambio climático.

Del Segundo Informe Voluntario Nacionaldesprende que en 2019 la Argentina invirtió más de 2 millones de dólares de los Estados Unidos (238 millones de pesos argentinos) en prestar apoyo y mejorar las políticas y estrategias nacionales orientadas a alcanzar la sostenibilidad ambiental, la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.

Según un estudio de 2014 sobre la financiación pública en Argentina elaborado por el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe, se mencionó expresamente el cambio climático en una partida presupuestaria dotada de un total de 107.982.751.256 dólares de los Estados Unidos en 2014. Aunque los presupuestos de ministerios como el de Sanidad y Educación hacen referencia a la importancia de un medio ambiente sano, ninguna organización incorpora actividades que señalen de forma expresa la importancia del cambio climático.

Sin embargo, el artículo 26 de la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (2021) dispone que "Los gastos que demande la aplicación de la presente ley se asignarán anualmente a una partida específica asignada a tales efectos en Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional".

La Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) destaca las “finanzas sostenibles”. El objetivo que se persigue es crear para 2030 una estructura de crecimiento económico que ayude a la Argentina a crecer de forma sostenible. Además, las contribuciones determinadas a nivel nacional exigen una redistribución de los fondos, en concreto para procurar más investigación sobre el cambio climático y reducir la vulnerabilidad ante este.

 

  1. Educación y formación sobre el cambio climático en el país

i. El cambio climático en la educación primaria y secundaria

En la Argentina, la educación estatal es gratuita en todos los niveles y obligatoria hasta los 14 años. Desde 2004, el Ministerio de Educación y las 24 provincias de la Argentina han trabajado conjuntamente para integrar la educación ambiental en la educación formal. El Ministerio y las provincias acordaron los planes de estudio y las directrices educativas, creando los marcos curriculares nacionales (MCN), llamados Núcleos de Aprendizajes Prioritarios. Son núcleos establecidos para la educación preescolar, primaria, secundaria y el séptimo año; se han implantado para todo el país y constituyen una base de aprendizaje que todos deben seguir. Los Núcleos nacionales se complementan con varios planes de estudios provinciales. Aunque el cambio climático no se menciona directamente en los Núcleos, su documentación hace hincapié en la educación ambiental y el desarrollo sostenible. En la sección de seguimiento del proyecto MECCE de este perfil se puede encontrar una descripción de los tipos de palabras clave relacionadas con el cambio climático que se estudian en los planes de estudio.

Con el artículo 25 de la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (2021) se revisaba el artículo 92 de la Ley de Educación Nacional sobre los contenidos curriculares incorporando el apartado g): “La toma de conciencia de la importancia del ambiente, la biodiversidad y los recursos naturales, su respeto, conservación, preservación y prevención de los daños, en concordancia con el artículo 41 de la Constitución Nacional, ley 25.675 y leyes especiales en la materia y convenios internacionales sobre el ambiente.”

El currículo de la Educación Inicial (preescolar) (s. f.) se considera clave a la hora de desarrollar habilidades y comportamientos fundamentales desde edades tempranas. Incorpora la concienciación sobre temas ambientales y promueve el desarrollo de buenos hábitos para cuidar el medio ambiente.

El Núcleo de Aprendizajes Prioritarios para la educación primaria se compone de Primer Ciclo y Segundo Ciclo. Ninguno de los dos menciona el cambio climático, pero sí contemplan la enseñanza de los problemas ambientales en la Argentina y el resto del mundo, así como la búsqueda de soluciones para aumentar la conciencia ambiental.

El Núcleo de Aprendizajes Prioritarios para la educación secundaria está dividido en asignaturas. La sección de Ciencias Naturales habla de enfoques ambientales, como el fomento del "interés y la reflexión crítica sobre los productos y procesos de la ciencia y sobre los problemas vinculados con la preservación y cuidado de la vida y del ambiente" (Ciclo Básico de Educación Secundaria; p. 13).

Los planes de estudios de Ciencias Sociales de los dos últimos años de la enseñanza secundaria (11 y 12 años) favorecen la concienciación ambiental del alumnado, centrándose en los problemas sociales y las acciones que se deben emprender para salvaguardar el medio ambiente, con el objetivo de mejorar la situación ambiental para las generaciones actuales y futuras.

Argentina Enseña y Aprende (2016-2021) es el plan del sector educativo del país. Su objetivo es garantizar el derecho a una educación de calidad y a un crecimiento integral, fomentando que los jóvenes alcancen todo su potencial. El documento no hace referencias directas al cambio climático, pero sí destaca la educación ambiental:

Implementación de acciones tendientes a fortalecer el aprendizaje de temáticas transversales que hacen al desarrollo integral de los/as estudiantes, incluyendo la educación ambiental, la educación sexual integral, la construcción de la ciudadanía, la convivencia escolar, educación y memoria, y la prevención de adicciones y uso indebido de drogas (pág. 13).

La Estrategia Nacional de Consumo y Producción Sostenibles destaca que Argentina Enseña y Aprende (2016-2021; p. 89) considera el cumplimiento del derecho a la educación como un objetivo principal, de acuerdo con los asuntos contemporáneos. Impulsa este objetivo por medio de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Además, señala que la educación ambiental es clave para promover el cambio en la forma en que nos relacionamos con el contexto ambiental y considera poner en marcha acciones para incorporarla en los diferentes niveles educativos.

El Plan Nacional Estratégico de Educación Ambiental (2018-2022) fue creado conjuntamente por organismos nacionales y provinciales, por medio de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental (2017). El plan estratégico establece importantes dimensiones de trabajo para reforzar el enfoque de la educación ambiental y tiene como objetivo la inclusión del cambio climático en los materiales curriculares de la educación formal. Busca reforzar la capacidad institucional, potenciar la interdisciplinariedad de la educación ambiental en la educación formal, compartir el aprendizaje para docentes y elaborar nuevas expresiones temáticas y metodológicas, así como materiales de comunicación e información sobre educación ambiental. El Plan Estratégico Nacional de Educación Ambiental incorpora la educación sobre el cambio climático en el plano del desarrollo cognitivo mediante la difusión de conocimientos. También se centra en la dimensión del aprendizaje orientado a la acción, promoviendo el cambio de comportamiento y animando al estudiantado a tomar medidas. Así, la Estrategia Nacional se centra prioritariamente en tres principios transformadores que deben integrarse en el sistema educativo de la Argentina:

  1. Causas estructurales que generan el cambio climático y sus consecuencias
  2. Medidas de mitigación a nivel individual y colectivo
  3. Medidas de adaptación para disminuir la vulnerabilidad frente al cambio climático (pág. 55)

Estos tres principios se enseñan por medio de diversas prácticas, basadas en las dimensiones del aprendizaje cognitivo y orientado a la acción. La estrategia contempla tanto la educación formal como la comunidad en general.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Ministerio de Educación trabajan codo con codo para concienciar sobre los asuntos relacionados con el cambio climático. En 2017 se llevó a cabo una campaña denominada “La escuela se planta ante el cambio climático” que proponía que los alumnos plantaran árboles en toda la Argentina, bajo el lema “Tener un ambiente sano y equilibrado es un derecho de todos, pero también es un deber preservarlo para las futuras generaciones” (s. f.).

El Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (2019) prevé la creación de un plan especial de aprendizaje sobre el cambio climático que promueva la comunicación y la educación sobre el cambio climático como fundamentos para lograr la mitigación y adaptación adecuadas. El plan nacional refuerza las iniciativas de formación y la organización de talleres, al igual que fomenta el uso de material audiovisual —todo ello con la ayuda de organismos gubernamentales como la Dirección Nacional de Cambio Climático— y también apoya a otras entidades con iniciativas educativas sobre el cambio climático. Uno de los objetivos del plan nacional es crear una estrategia de educación sobre el cambio climático diseñada por el Ministerio de Educación. Esta nueva estrategia no estaba disponible en el momento de la revisión.

Según la “Tercera Comunicación Nacional de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”, la educación, la divulgación y la formación sobre el cambio climático son fundamentales para involucrar a todas las partes interesadas y los grupos sociales que participan en la formulación de políticas sobre el cambio climático. Esta comunicación señala a la Dirección Nacional de Cambio Climático como precursora en materia de cambio climático al ofrecer programas educativos en su página web, sobre la gestión de residuos, entre otros, y celebrar anualmente la Semana de la Educación Ambiental.

Por último, la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional (2020) persigue reforzar las iniciativas de la Argentina para introducir la educación sobre el cambio climático a mayor escala en las escuelas:

Al 2030, las políticas educativas y culturales en su dimensión ambiental serán fortalecidas y potenciadas, creando espacios de intercambio de saberes intergeneracionales, promoviendo el empoderamiento de la juventud y la equidad de género en la política, y contribuyendo a alcanzar los Objetivos Desarrollo Sostenible (ODS) y los instrumentos normativos nacionales e internacionales vinculados al tema (pág. 24).

ii. El cambio climático en la formación docente y los recursos didácticos

El Gobierno de la Argentina tiene objetivos claros en cuanto a la formación de docentes sumamente cualificados. El plan estratégico del sector educativo, Argentina Enseña y Aprende (2016-2021), señala la importancia de mejorar la formación de los docentes argentinos y los procesos de enseñanza y aprendizaje, aunque no se vincula específicamente con la comunicación y la educación sobre el cambio climático.

En la Argentina, el Instituto Nacional de Enseñanza de Formación Docente es el encargado de planificar, elaborar y promover las políticas de formación del profesorado. El cambio climático es un componente esencial de muchos de sus proyectos e iniciativas. Ejemplo de ello es el taller de capacitación previa a la docencia El Cambio Climático no es un Cuento, que propone que los estudiantes de formación docente redacten cuentos sobre el cambio climático y así adquieran conocimiento sobre él. Constituye una gran oportunidad para crear nuevo material curricular para el futuro profesorado.

El Instituto Nacional de Educación Tecnológica se centra en la formación profesional para favorecer el desarrollo de las capacidades en diversos ámbitos. En colaboración con el Ministerio de Educación, el Instituto enseña a los docentes temas relacionados con el desarrollo sostenible, entre ellos los relativos al cambio climático, como las energías renovables y eficientes. Los cursos resaltan la importancia de luchar contra el cambio climático en todos los niveles educativos. También se imparten clases sobre temas relacionados con el desarrollo sostenible y se organizan ferias profesionales de ámbito nacional en las que los ministerios presentan nuevos materiales de aprendizaje. Los cursos están disponibles en línea, lo que permite acceder a nuevos conocimientos a los docentes de toda la Argentina.

Otro programa del Instituto Nacional de Educación Tecnológica es el denominado En FoCo, programa virtual de formación continua para docentes de instituciones técnicas secundarias, institutos técnicos superiores y centros de formación profesional. El Instituto ofrece cursos sobre desarrollo sostenible e imparte clases sobre energías renovables.

El Ministerio de Educación gestiona el portal educ.ar, un sitio web donde los docentes pueden adquirir nuevos conocimientos. Contiene temas relacionados con el cambio climático, como "El calentamiento global", "Glaciares y cambio climático", "Vida cotidiana: emisión de carbono" y "Cambio climático y globalización". El sitio ofrece más de 400 recursos sobre el cambio climático —como módulos didácticos interactivos, planes de estudio, vídeos y artículos periodísticos— que los docentes pueden utilizar para mejorar los conocimientos del alumnado sobre el cambio climático. Estos materiales muestran el impacto del cambio climático y su vinculación con otros temas, como el dengue y la globalización, están disponibles para diferentes niveles educativos y la mayoría están dirigidos al profesorado de secundaria.

Los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios nacionales de la Argentina no contienen referencias al cambio climático, pero estrategias y planes como el Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (2019) apuntan a incorporar temas relativos al cambio climático en el futuro. Según la Estrategia Nacional para la Sustentabilidad en las Universidades Argentinas (2021), las universidades del país se proponen implantar el cambio climático como asignatura general en los planes de estudio de la mayoría de las disciplinas, entre ellas la formación docente.

La Ciudad de Buenos Aires ha elaborado una guía de recursos para escuelas (s. f.) que se centra en la energía y el cambio climático. Entre tales recursos se encuentran documentos descargables que los estudiantes pueden rellenar y una calculadora de la huella de carbono personal. Todos ellos forman parte de la iniciativa Escuelas Verdes, que presta especial atención a la sostenibilidad en los centros educativos.

Atendiendo a los datos de la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional de la Argentina (2020), es fundamental promover políticas educativas y culturales que fomenten de manera transversal la conciencia ambiental y climática; en este sentido, la formación docente resulta esencial y constituye un punto de partida para lograr el empoderamiento climático.

iii. El cambio climático en la educación superior

El Ministerio de Educación afirma en sus páginas web que promueve políticas nacionales dirigidas a ofrecer una enseñanza superior de buena calidad para crear capital humano. Es el encargado de acreditar y validar los planes de estudios universitarios. Junto con él, el Consejo de Universidades promueve estrategias de desarrollo para las universidades y define qué materias deben ofrecerse en las universidades públicas argentinas para satisfacer sus necesidades en materia de educación superior.

La Comisión Nacional de Evaluación Universitaria evalúa y coordina la acreditación de títulos universitarios. Algunas disciplinas acreditadas y títulos de posgrado asociados a la gestión y la ingeniería ambiental incorporan en sus planes de estudios materias relacionadas con el cambio climático o la preservación del medio ambiente. De acuerdo con la Estrategia Nacional para la Sustentabilidad en las Universidades Argentinas (2021), en el futuro se ampliará la inclusión del cambio climático en los planes de estudio de enseñanza superior.

La Ley de Educación Superior (Ley núm. 24.521; 1995) tiene como objetivo preservar la cultura nacional, preparar a las generaciones para el futuro y consolidar el respeto por el medio ambiente. Según esta Ley, las universidades e instituciones consideran la enseñanza del "respeto por el medio ambiente" un principio fundamental.

La educación superior tiene por finalidad proporcionar formación científica, profesional, humanística y técnica en el más alto nivel, contribuir a la preservación de la cultura nacional, promover la generación y desarrollo del conocimiento en todas sus formas, y desarrollar las actitudes y valores que requiere la formación de personas responsables, con conciencia ética y solidaria, reflexivas, críticas, capaces de mejorar la calidad de vida, consolidar el respeto al medio ambiente, a las instituciones de la República y a la vigencia del orden democrático. (Artículo 3)

En el marco de la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (Ley núm. 27.621; 2021), el Ministerio de Educación y la Secretaría Nacional de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación establecieron la Estrategia Nacional para la Sustentabilidad en las Universidades Argentinas. Aunque el cambio climático no forma parte específicamente de la estrategia, su objetivo es incorporar la educación ambiental en todos los ámbitos de la enseñanza superior y construir culturas universitarias en las que el conocimiento, las buenas actitudes y los valores formen personas responsables con una conciencia ética y solidaria respecto a las cuestiones ambientales. Esto se consigue creando redes universitarias nacionales e internacionales, como la Red de Universidades Argentinas para la Gestión Ambiental y la Inclusión Social. De esta forma, se ha establecido un sistema de intercambio de talleres, conferencias y titulaciones conjuntas.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible también colabora en la inclusión del cambio climático en la enseñanza superior. Por ejemplo, el Ministerio ha trabajado junto con la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad Nacional de Jujuy para impulsar el programa de posgrado Bases y Herramientas para la Gestión Integral del Cambio Climático. El programa aporta enfoques de aprendizaje sobre el medio ambiente y el cambio climático y vincula los diferentes temas con la salud, la comunicación climática, las perspectivas jurídico-políticas, los planes de acción y los aspectos sociales, como las migraciones y las personas refugiadas por motivos ambientales.

Entre los programas que ofrece la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en la Argentina se encuentra el Maestría en Derecho y Economía del Cambio Climático. El programa pretende dotar al alumnado de pensamiento crítico y conocimientos interdisciplinarios para ser capaces de tomar decisiones ante futuros escenarios climáticos. Los dos principales desafíos que pretende asumir son la adaptación y la mitigación frente al cambio climático en América Latina, para lo que considera regular las actividades económicas de cara a adoptar enfoques ambientales acertados.

La Universidad Nacional de Rosario, que pone en marcha iniciativas sobre el cambio climático en su campus, ha organizado recientemente un seminario junto con la Iniciativa Impacto Académico de las Naciones Unidas para intercambiar ideas sobre el papel del mundo académico en la búsqueda de soluciones al cambio climático. Otras universidades e institutos de investigación, como la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), ofrecen clases orientadas específicamente a la comunicación y la educación sobre el cambio climático. Ejemplo de ello es el seminario público ¿Cómo la Participación Ciudadana Contribuye con las Agendas Climáticas de los Gobiernos?, que muestra el potencial de la participación pública en el cambio climático al vincular a diferentes actores y abordar temas como la accesibilidad, la sostenibilidad, la relevancia, la igualdad de género y la equidad social.

Otras universidades que promueven iniciativas de educación sobre el cambio climático son la Universidad de la Defensa Nacional y la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, que ofrecen diplomas y posgrados sobre gestión ambiental y desarrollo sostenible. Enseñan a sus estudiantes las leyes y reglamentos sobre el cambio climático y estudian el calentamiento global y cómo afecta al medio ambiente.

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires imparte seminarios y crea grupos de trabajo sobre el cambio climático con el objetivo de evaluar el impacto de la agricultura en el medio ambiente y fomentar la aplicación de nuevos sistemas que tengan en cuenta las nuevas condiciones climáticas y causen el menor impacto posible en el medio ambiente.

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, junto con el Ministerio de Educación, ofrece becas para estudiar el “ambiente, cambio climático y buen vivir” en América Latina y el Caribe. Los investigadores pueden solicitar estudiar en otro país latinoamericano para fomentar la cooperación Sur-Sur.

iv. El cambio climático en la formación y el aprendizaje de adultos

La Estrategia Nacional de Educación Ambiental (2017) señala la formación y el aprendizaje de adultos como fundamentos para acercar la urgencia de abordar el cambio climático a los ciudadanos. La estrategia nacional propone crear talleres y cursos especializados para la población argentina sobre temas como el uso energético, las energías renovables y las medidas generales de adaptación y mitigación frente al cambio climático.

Adscrita al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Dirección Nacional de Cambio Climático diseña los programas de formación para empleados provinciales y municipales. Las diversas formaciones se basan en la Ley Yolanda, cuyo objetivo es capacitar a todo el funcionariado público en temas ambientales. Así, una serie de talleres denominados Fortaleciendo Capacidades para Elaborar Políticas Ambientales de Cambio Climático impartidos en el municipio de San Juan capacita a los funcionarios públicos que trabajan estrechamente con la ciudadanía y fortalece sus capacidades técnicas para preparar y gestionar planes de respuesta al cambio climático.

El portal educ.ar ofrece formación sobre el cambio climático para el público en general y las empresas, con el fin de crear capacidades en este ámbito. El portal es autodirigido, lo que facilita a las personas y empresas interesadas el acceso a la información y a los materiales formativos. En él se pueden encontrar cursos completos e información sobre temas concretos, como, por ejemplo, "Recomendaciones ante el cambio climático", "Problemas ambientales y relaciones de interdependencia", "Alimentación sustentable" y "Construcciones sustentables". El objetivo de estos programas es dar información a los participantes para que sean más responsables con el medio ambiente, así como enseñarles la importancia de la sostenibilidad y de pensar en el presente, a la vez que ofrecen perspectivas de futuro.

 

  1. Comunicación sobre el cambio climático en el país

i. Cambio climático y sensibilización pública

En virtud del decreto núm. 295/2003, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible tiene como objetivo promover la conciencia pública y difundir información sobre los problemas ambientales de la Argentina, entre ellos los relacionados con el cambio climático mundial y sus impactos.

La sensibilización de la sociedad constituye un principio primordial en la Ley de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (Ley núm. 27.520), que anima a todas las provincias argentinas a diseñar campañas a este respecto.

Datos.gob.ar, un portal gestionado por el Gobierno, recopila datos —públicos y en formato abierto por ley— sobre una gran variedad de asuntos de interés en toda la Argentina. Se trata de información recogida por el gobierno nacional y las provincias, que se valida y se pone a disposición del público como herramienta de gran interés. Su sistema de creación de datos se basa en el Perfil Regional de Metadatos. Entre las actividades dirigidas a concienciar sobre el cambio climático que se encuentran disponibles en el portal hay campañas, festivales y talleres que tratan temas como "Buenos hábitos ambientales", "Educación ambiental y emprendimiento sostenible" y "Concienciación sobre los residuos sólidos urbanos", a los que acuden entre 150 y 150 .000 participantes. También se pueden encontrar otros datos específicos acerca del cambio climático, como las leyes y reglamentos que lo contemplan e información sobre los gases de efecto invernadero.

El sitio web de la Dirección Nacional de Cambio Climático cuenta con herramientas formativas y de difusión dirigidas a diferentes niveles de educación formal y no formal. Además, se entablan diálogos sobre el cambio climático en las escuelas primarias y secundarias, y en las universidades. La educación no formal se lleva a cabo con la participación de Defensa Civil, el cuerpo de Bomberos y el personal municipal y provincial.

El Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (2019) tiene como objetivo crear campañas de sensibilización social para aumentar la acción climática en los grupos destinatarios, como los organismos gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades, el sistema educativo y los profesionales. Un ejemplo de esto es la formación para la población indígena y en colaboración con ella, que pretende fomentar la conciencia sobre el cambio climático y reforzar las capacidades de adaptación. En el propio plan nacional se señala que para diseñarlo se contó con el conocimiento indígena.

Estrategia basada y guiada por la mejor ciencia disponible y por el conocimiento tradicional e indígena cuando así corresponda, con vistas a integrar la adaptación en políticas y acciones relevantes en materia social, económica y ambiental, según proceda (pág. 43).

El plan nacional insta a reforzar las iniciativas de adaptación existentes de las comunidades indígenas y pretende incrementar la participación indígena en las redes internacionales y nacionales de cambio climático.

Según el “Tercer Informe Bienal de Actualización de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” (2019), la necesidad de promover la conciencia sobre el cambio climático en la Argentina por medio de la educación y la comunicación es una cuestión prioritaria. El Informe busca "Generar conciencia ciudadana e implementar una estrategia de comunicación (canales de difusión, calidad de los mensajes, adaptación a las nuevas tecnologías)" (pág. 251). Además, menciona la necesidad de emplear un lenguaje menos técnico al hablar sobre el cambio climático para facilitar la comunicación y llegar a más personas.

Para el Gobierno de la Argentina es crucial involucrar a todos los sectores sociales en los asuntos relacionados con el cambio climático. La Tercera Comunicación Nacional (2015) ) señala que el Gobierno de la República alienta a los diferentes actores a incrementar los planes y las estrategias de difusión de información sobre el cambio climático más allá de la educación formal. También pone de manifiesto numerosas iniciativas emprendidas para fomentar la comunicación y concienciar a la población sobre el cambio climático, como el “Manual: Vulnerabilidad y adaptación al cambio climático para la gestión y planificación local”. Dicho manual ha sido elaborado de forma conjunta por la Subsecretaría de Planificación Territorial de la Inversión Pública, la Subsecretaría de Desarrollo y Fomento Provincial y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Propone una metodología participativa en la que los funcionarios y técnicos de la administración pública puedan interactuar con los representantes locales —sociedad civil, centros de investigación, universidades, organizaciones de trabajadores y empresas privadas— para lograr la mejor evaluación posible de la situación actual y prevista, así como de las posibles medidas que se deben adoptar.

ii. Cambio climático y acceso público a la información

En la Argentina, la Ley núm. 27.275 garantiza el acceso a la información gratuita, promueve la participación ciudadana y la transparencia de la gestión pública y obliga a las entidades públicas a informar a la ciudadanía. En 2020, el Gobierno también aprobó, por medio de la Ley núm. 27.566, el Acuerdo de Escazú (2018), que garantiza el derecho de acceso a la información ambiental en América Latina y el Caribe.

El sitio web Argentina.gob.ar es el lugar donde se recopilan y publican la mayoría de los datos sobre el cambio climático. Contiene más de 400 entradas con información acerca del cambio climático, sobre qué es, sus diferentes modelos y noticias relacionadas con la Semana de Acción para el Empoderamiento Climático, que se celebra anualmente. Son jornadas en las que se organizan talleres, programas de formación y diálogos sobre el cambio climático.

El sitio web del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ofrece información sobre las políticas de educación ambiental, acciones ambientales, preservación y cambio climático adoptadas en la Argentina. Además, también da acceso a charlas, talleres y proyecciones virtuales con las que el público en general puede aprender sobre el cambio climático, la biodiversidad, el compostaje, la gestión de los incendios y la importancia de los parques nacionales.

La mayoría de los ministerios de la Argentina utilizan las redes sociales para mejorar el acceso público a la información, de forma que la gente pueda obtener datos recientes con facilidad. En sus cuentas de Instagram, Facebook, Twitter y YouTube, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible publica información actualizada de alcance nacional e internacional sobre el cambio climático, campañas de concienciación, iniciativas educativas, normativas, actividades ambientales y la actuación del Gobierno en materia ambiental.

El portal educ.ar del Ministerio de Educación permite a los ciudadanos argentinos acceder a información sobre el cambio climático y el medio ambiente, y aporta datos esenciales sobre el calentamiento global, la contaminación del agua y del aire, y directrices sobre cómo adaptarse al cambio climático. El portal alberga contenidos de gran calidad (libros electrónicos, vídeos, material interactivo) que mejoran la difusión de conocimientos e información.

El sitio web del Servicio Meteorológico Nacional de la Argentina ofrece de forma gratuita un amplio material informativo sobre el cambio climático. Además de contener las previsiones y las últimas noticias científicas sobre el clima y los fenómenos meteorológicos, el sitio web contaba con una página específica para temas relacionados con el cambio climático, como la contaminación del agua y el aire, la conservación de la capa de ozono y el incremento de la temperatura. El servicio informa directamente sobre las consecuencias del cambio climático en la Argentina y lo que la población puede esperar en el futuro.

Un aporte informativo innovador es el Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático (SIMARCC), una herramienta de prevención que el Gobierno de la Argentina utiliza para pronosticar fenómenos climáticos, crear nuevos programas de prevención y respaldar políticas de planificación de ámbito nacional.

La Argentina también ha puesto en marcha una base de datos pública del Gobierno, datos.gob.ar, donde se recogen todos los datos publicados por los organismos gubernamentales nacionales y provinciales y se ponen a disposición de la ciudadanía. Contiene listas de iniciativas, políticas y planes diseñados anteriormente sobre el cambio climático.

La mayoría de las provincias de la Argentina ofrecen información pública a los ciudadanos. Por ejemplo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires facilita información de carácter general y de utilidad para el bienestar de la ciudad, también relativa al cambio climático, así como iniciativas para hacerle frente. Asimismo, ha creado la Ciudad Verde, que organiza formación y talleres sostenibles y enumera todas las próximas actividades que se llevarán a cabo en la ciudad relacionadas con la protección del medio ambiente.

La Tercera Comunicación Nacional también hacer referencia a iniciativas de educación no formal, como la creación de contenidos audiovisuales sobre el cambio climático alojados en la plataforma virtual de la Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal , cuyo objetivo es mostrar los problemas que representa el cambio climático para el sector de la construcción.

iii. Cambio climático y participación pública

En numerosos documentos de carácter político del Gobierno de la Argentina, como la Estrategia Nacional de Educación Ambiental (2017) y la Ley de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global (2019), figura la participación ciudadana como prioridad.

En la Argentina, cada año los jóvenes organizan y participan en desfiles cuya temática es el cambio climático durante la Semana de Acción para el Empoderamiento Climático, además de presentar iniciativas al Gobierno. El Hackatón de Jóvenes por el Ambiente (2021), por ejemplo, contó con la participación de 200 estudiantes de secundaria que propusieron soluciones para los problemas ambientales a las altas jerarquías gubernamentales. En 2015, los jóvenes participantes en la reunión anual con el Ministerio de Educación elaboraron el “Documento nacional de jóvenes promotores ambientales”. Como parte de las actividades de preparación de la Tercera Comunicación Nacional, el Gobierno organizó talleres de difusión en los que se presentaron los resultados preliminares de los estudios realizados sobre adaptación y mitigación. Los talleres se celebraron en las provincias de Salta, Misiones, Tierra del Fuego, Mendoza, La Rioja, Tucumán y la Ciudad de Buenos Aires, ubicaciones seleccionadas a fin de llegar a las regiones en las que tiene presencia el Consejo Federal de Medio Ambiente. En ellos participaron representantes de organismos públicos, del sector académico, de organizaciones de la sociedad civil, del sector agrícola y de los medios de comunicación.

En el marco de la iniciativa del Gabinete Nacional de Cambio Climático, los ciudadanos pueden cambiar impresiones sobre el tema y aportar su contribución por medio de los Diálogos Climáticos. La jornada de diálogo, que forma parte del principio de participación ciudadana inclusiva, tiene como objetivo promover estrategias consensuadas de acción climática en la Argentina.

Otra de las iniciativas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que persigue involucrar a los actores interesados es el proyecto denominado Mesa ampliada. Ofrece espacios de encuentro y formación para fortalecer la capacidad de planificar los procesos de adaptación y mitigación en consonancia con las necesidades y prioridades de la población.

En la Tercera Comunicación Nacional se señala la participación activa de la comunidad en los proyectos que se llevan a cabo en diferentes partes de la Argentina. Por ejemplo, en la región cordillerana, los ciudadanos ponen en práctica sus conocimientos locales para elevar el nivel del agua y evitar la escorrentía, con el fin de reactivar las lagunas naturales.

En la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional de la Argentina (2020) se destaca la necesidad de poner en marcha más campañas de concienciación pública e incorporar el enfoque de género en las iniciativas sobre el cambio climático. El Gobierno de la Argentina tiene como objetivo para 2030 diseñar políticas de cambio climático que pongan especial atención a las mujeres y a los grupos LGTBQ+, de forma que se cuente con su participación activa en los diálogos sobre el cambio climático para garantizar que se satisfagan sus necesidades.

 

  1. Seguimiento y evaluación

i. Seguimiento de país

El Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero y Monitoreo de Medidas de Mitigación de la Argentina hace un seguimiento de las emisiones del país y observa los indicadores de progreso de los planes sectoriales. Actualmente no figuran en el sistema de seguimiento los sectores de la educación y la comunicación, aunque contemplan incorporarlos diversos planes y políticas, como la Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (2021) y la Estrategia Nacional para la Sustentabilidad de las Universidades Argentinas (2021).

Entre las iniciativas del Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (2019) se encuentra la propuesta de creación a medio plazo de un Sistema Nacional de Información sobre Impactos, Vulnerabilidad y Adaptación al Cambio Climático. El objetivo principal es disponer de datos adecuados para elaborar indicadores que sirvan de base para el seguimiento y la evaluación del proceso de adaptación y de las medidas aplicadas.

Conforme a la Estrategia Nacional de Educación Ambiental (2017), se lleva a cabo un seguimiento bianual por provincia de los avances en el proceso de la estrategia educativa de la Argentina. Dicha estrategia persigue reforzar la capacidad institucional, potenciar la dimensión ambiental en la educación formal, compartir el aprendizaje, incrementar las nuevas expresiones temáticas y metodológicas, y ampliar la información y la comunicación en materia de educación ambiental.

La Argentina participó en el estudio de competencias del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de 2018. Dicho estudio arrojó resultados negativos en cuanto a los conocimientos que los estudiantes argentinos manifestaron tener sobre los problemas globales, lo que sitúa a la Argentina entre los países menos familiarizados con tales cuestiones (entre ellas, el cambio climático y el calentamiento global).

Junto con el Ministerio de Educación, el Consejo Nacional de Calidad de la Educación participa en el seguimiento de los procesos educativos y emite dictámenes técnicos al respecto. También sigue de cerca la educación ambiental con el objetivo de mejorar la calidad del sistema educativo. No se ha encontrado más información en esta revisión.

El Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales apoya y colabora en las políticas del Gobierno, hace un seguimiento de los objetivos internacionales, observa y diseña los que son prioritarios ,y vigila la evolución de los indicadores que miden el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Argentina. No obstante, en el último informe sobre los ODS, de junio de 2021, no figuraban datos sobre las metas 4.7 y 13.3.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina publica anualmente informes sobre estadísticas e indicadores de interés para el país. El Anuario 2019 contiene estadísticas sobre las emisiones de la Argentina y otros factores de importancia en materia ambiental, pero no figuran en él indicadores de comunicación y educación sobre el cambio climático.

En el portal datos.gob.ar, el Gobierno y las partes interesadas pueden seguir la información de utilidad ofrecida por los organismos gubernamentales argentinos: planes, estrategias, estadísticas, actividades e iniciativas. En las diferentes áreas temáticas se pueden encontrar datos relativos a las colaboraciones científicas, la tecnología, la agricultura, la forestación, la cultura, la comunicación ambiental y la educación, útiles para hacer un seguimiento y una evaluación efectivos.

ii. Seguimiento del proyecto MECCE

arEl proyecto de seguimiento y evaluación de la comunicación y la educación climática (MECCE, por sus siglas en inglés) examinó la colección Núcleos de Aprendizajes Prioritarios de la Argentina (marco curricular nacional) y el plan estratégico Argentina Enseña y Aprende (plan del sector educativo para 2016-2021) en busca de referencias a cambio climático, medio ambiente, sostenibilidad y biodiversidad.

Ni en los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios ni en el plan se menciona la expresión cambio climático, aunque la mayoría de los objetivos de aprendizaje abordan enfoques de concienciación ambiental a fin de alcanzar un desarrollo sostenible.

La educación ambiental sigue siendo el tema principal del sistema educativo. El término ambiente se menciona una vez en el plan Argentina Enseña y Aprende. En todos los documentos de la colección Núcleos de Aprendizajes Prioritarios (Primer Ciclo y Segundo Ciclo de Primaria y Ciclo Básico y Ciclo Orientado de Secundaria) aparece el término ambiente un total de 50 veces.

El término sostenibilidad no se menciona en ninguno de los documentos educativos. Biodiversidad solo aparece en el último año del plan de estudios de secundaria. 

Esta sección se actualizará a medida que avance el proyecto MECCE.

 

 

Este perfil fue revisado por Fernando Antonio Ignacio González, Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur, Universidad Nacional del Sur (UNS)-Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Argentina

Última modificación:

Jue, 03/11/2022 - 13:53

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